El Barça cae ante el PSG (1-2) en Montjuïc

El FC Barcelona sufrió su primera derrota del curso 2025/26 en la Champions League. Los de Hansi Flick perdieron 1-2 frente al Paris Saint-Germain en el Estadi Olímpic Lluís Companys, en un duelo que se decidió en el minuto 90 con un tanto de Gonçalo Ramos.

Un inicio eléctrico con ventaja azulgrana

El Barça arrancó bien, impulsado por un inspirado Lamine Yamal. El canterano dejó una ruleta mágica en la jugada inicial y asistió a Ferran Torres, que perdonó la primera ocasión clara, pero no la segunda: tras un error de Vitinha, la presión culé permitió a Pedri habilitar a Rashford, quien cedió a Ferran para el 1-0 en el 19’.

La Real presión parisina fue en aumento. En el 38’, Nuno Mendes se proyectó por banda y asistió a Senny Mayulu, que aprovechó un fallo de Pau Cubarsí para batir a Szczęsny y poner el empate antes del descanso.

El arbitraje, en el centro de la polémica

La segunda parte estuvo marcada por una acción clave: Nuno Mendes, ya amonestado, derribó a Lamine al borde del área. Era falta clara y segunda amarilla, pero el colegiado inglés Michael Oliver decidió no expulsar al lateral, lo que encendió a Montjuïc.

Pese a ello, el Barça tuvo opciones: Hakimi salvó bajo palos un disparo de Dani Olmo en el 63’ y Ferran lo intentó sin suerte. Flick movió el banquillo con Balde, Casadó y Lewandowski, pero el equipo llegó muy justo de energía al tramo final.

Ramos sentencia en el 90’

Cuando parecía que el empate sería definitivo, el PSG encontró premio en el minuto 90: Gonçalo Ramos cazó un balón dentro del área y batió a Szczęsny para firmar el 1-2 definitivo. El Barça lo intentó con centros y balones largos, pero ya no hubo tiempo.

Lo que deja la derrota

  • Primera caída oficial de la era Flick en 2025/26.
  • Buen primer tiempo, pero desconexión física y táctica en la segunda mitad.
  • Lamine Yamal brilló en su regreso, aunque le faltó premio.
  • El arbitraje de Oliver generó polémica por las amarillas no mostradas.

El Barça cayó por primera vez en la temporada, recordando que en la Champions cualquier detalle se paga caro. Flick y sus jugadores deberán reaccionar rápido para mantener la confianza en la fase liga.