El FC Barcelona debutó en la Champions League 2025/26 con una victoria de prestigio en un escenario de máxima exigencia. Los de Hansi Flick se impusieron al Newcastle United (1–2) en St. James’ Park, gracias a un doblete de Marcus Rashford, que firmó un estreno europeo inolvidable con la camiseta azulgrana. Anthony Gordon recortó en el descuento, pero los culés amarraron tres puntos vitales para arrancar con paso firme la fase liga.
Un inicio eléctrico en Inglaterra
Como era de esperar, el Newcastle salió en tromba empujado por un estadio entregado. En los primeros minutos, el Barça tuvo que replegarse y sufrir las acometidas locales. Allí apareció la figura de Joan García, que en su debut en Champions firmó cinco paradas determinantes. Una mano providencial ante Harvey Barnes y varias intervenciones de reflejos mantuvieron vivo al equipo cuando más apretaba el conjunto inglés.
Superado ese primer arreón, el Barça empezó a ganar metros con Frenkie de Jong y Pedri al mando del centro del campo. El holandés, recién recuperado, dio criterio en la salida de balón y ayudó a calmar el ritmo del partido.
Rashford marca la diferencia
La primera gran noticia llegó pasada la media hora: Rashford, que volvía a Inglaterra vestido de azulgrana, se anticipó a su marca en un centro medido de Koundé y cabeceó el 0–1. Gol de delantero puro, de los que pesan en noches europeas.
Tras el descanso, el Newcastle volvió a empujar, pero entonces apareció la segunda genialidad del inglés: control en la frontal y derechazo imparable al fondo de la red. Un golazo que silenció a St. James’ Park y que supuso el 0–2 en el marcador.
El Barça, con ventaja, gestionó el choque con orden. Flick dio entrada a hombres de refresco para aguantar el ritmo físico, mientras Ter Stegen y la zaga controlaban los centros laterales.
Susto final con el gol de Gordon
Cuando parecía que el duelo estaba cerrado, el Newcastle encontró premio en el descuento con un tanto de Anthony Gordon, que aprovechó una jugada por banda izquierda para poner el 1–2. Fueron minutos de tensión, pero el Barça supo resistir hasta el pitido final.
Un triunfo con peso histórico
La victoria tiene un valor añadido: es la primera vez en 20 años que el Barça gana como visitante en un debut de Champions. La última vez fue en 2005/06 en Bremen, con goles de Deco y Ronaldinho, temporada que acabó con la segunda Copa de Europa en París. El guiño estadístico alimenta la ilusión culé.
Oficio y pegada como señas de identidad
Flick celebró el triunfo destacando la madurez del equipo: resistir cuando el rival empuja, aprovechar las ocasiones con eficacia y no perder la calma en un estadio hostil. Una combinación de oficio y pegada que hacía tiempo no se veía en las grandes noches europeas. Además, la aportación de Rashford confirma que el fichaje está llamado a ser determinante en Europa.
Lo que viene
Con esta victoria, el Barça suma tres puntos de oro en un grupo de máxima exigencia. La próxima cita será en casa frente al Paris Saint-Germain, un duelo que promete ser uno de los grandes partidos de esta fase liga y que pondrá a prueba la solidez culé.
El Barça arranca su aventura europea con un triunfo que devuelve confianza y envía un mensaje al continente: este equipo quiere volver a ser protagonista en la Champions.